Primera dramaturgia autorizada de la obra El Extranjero de Albert Camus
Empecé a leer El Extranjero hace más de medio siglo, o quizá ayer, no lo sé, pero aún no lo he acabado y siempre con la idea de trasladar al escenario toda la complejidad del personaje creado por Camus. En 2008 empecé una adaptación que me ocupó más de dos años. Un texto que para escenificarse necesitaba un actor que, solo en escena, pudiera interactuar con los 23 personajes con los que el Meursault de Camus se relaciona; pues como dice el autor: El hombre se enfrenta a su muerte inevitablemente solo.
Un actor poliédrico y capaz de dialogar con los hombres y mujeres que pueblas sus recuerdos; reír y ser feliz con María, charlar con sus evocados amigos y vecinos, asistir a su juicio, responder a los interrogantes y preguntas de procuradores, jueces y fiscales, y aceptar sorprendido y en paz, la condena a ser guillotinado. Y solo con las palabras de Camus.