Visceral propone un recorrido vital que empieza por un estado natural instintivo y feliz, recuerdo del hombre bueno de Rousseau, que luego pierde su camino condicionado por la institución familiar, la sociedad y su propia ceguera. El sujeto pierde su condición de pureza primigenia y busca recuperar o directamente encontrar su camino, observando su relación con las raíces, su psique y su vida sentimental. Se trata de un estudio íntimo sobre el proceso de maduración del ser a través de los entornos sistémicos en los que se va desarrollando.